Micro cuento sensación

 El pasillo sin fin

Me encuentro en el pasillo del colegio como cualquier otro día, pero algo se ve distinto. El ambiente se ve más tenso, extraño, hay algo en esos pasillos que no me resulta familiar, lo cual no tiene sentido ya que los recorro todos los días. Sigo caminando intentado llegar a mi aula, pero nunca llego, me siento camino por un pasillo infinito. Las puertas a los lados son idénticas, mismas manijas, misma madera, mismo silencio detrás. Podría abrir cualquiera, pero sé que no debo. Empiezo a correr y nada, todo sigue igual, el pasillo nunca llega a su fin. Miro hacia delante y todo lo que veo son puertas. Sin embargo, me freno cuando veo una puerta que me llama la atención, no por su forma o color, ya que es idéntica que todas las demás, tengo la extraña sensación que esa puerta me llama que está allí esperando para que la abra. Acerco mi mano al picaporte y muy lentamente abro la puerta. Cuando veo lo que estaba detrás de la puerta no lo puedo creer, del otro lado no hay una habitación. Estoy yo, del otro lado del pasillo, mirándome, con la mano todavía apoyada en la puerta.



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