Una ciudad que lee-feria del libro
Una ciudad que lee
Como todos los años, en el predio de La Rural, se está llevando a cabo la Feria del Libro, un evento donde apasionados de la lectura van a calmar un poco el ruido de la ciudad. Es un espacio para explorar nuevos espacios, conocer nuevos autores, participar de actividades culturales, que nos recuerda la importancia de la literatura.
En mi recorrido estuve viendo distintos libros que me llamaron la atención por distintas razones: algunos por los diseños de sus tapas, otros porque están en mi lista de lecturas futuras y otros porque ya los leí.
Tanto Mujercitas de Louisa May Alcott, Orgullo y prejuicio y Emma de Jane Austen, La Bella y la Bestia de Gabrielle-Suzanne de Villeneuve, son todos clásicos que podrás encontrar en todos los stands de la feria. Sin embargo, encontré ediciones especiales de estos cuyas tapas llamaron mucho mi atención. Me gustó mucho el concepto de agarrar libros clásicos de hace muchos años y renovar su estética hacia algo novedoso sin perder esa chispa clásica.
La edición de La Bella y la Bestia fue mi favorita, ya que es una historia que todas las niñas escuchamos por lo menos una vez, además por su destacado y hermoso diseño. Es un libro de tapa dura, de color azul noche; en el medio de la tapa, con unas letras muy clásicas, está el título de esta historia. Abajo del título podemos observar unas rejas que, desde mi punto de vista, representan al castillo de la Bestia, y alrededor unas enredaderas con rosas violetas y pájaros a su alrededor.
Otro de los libros que destacó de la feria fue el nuevo libro de Tomás Abraham, Pensar de nuevo. Este libro del filósofo Tomás Abraham, mi abuelo, muestra momentos distintos de su vida y sus pensamientos. Por un lado están sus ideas parisinas, ya que vivió y se formó allí; luego está Auschwitz, donde expresa sus ideas como judío, pensando en su linaje judío; y por último Boston, un lugar que lo saca de lo cotidiano. Tuve el placer de asistir a una entrevista y firma de libros el 26 de abril, donde estuvo hablando de su libro.
Luego estuve observando dos novelas de amor, una que ya leí y la otra que está en mi lista de lecturas futuras. El primero es El chico que dibujaba constelaciones, que lo leí el verano pasado, una historia de amor bella pero con un final triste, que relata la vida de dos enamorados, desde que se conocen hasta la muerte del hombre. Su autora, Alice Kellen, es una escritora española, nacida en 1989; es una de las autoras de romance más leídas del momento, principalmente elegida por los jóvenes. Escribe principalmente historias de romance desde el punto de vista de la emoción, buscando llegar al corazón de sus lectores. Por otro lado, también elegí el libro Mejor que en las películas de Lynn Painter, una comedia romántica que es de mis estilos favoritos. Es una escritora estadounidense, quien se volvió muy popular gracias a las redes sociales, destacada en romance juvenil, con historias livianas, divertidas, con una pizca de humor e ironía, que te enganchan muy rápido.
Al caminar por la feria te toparás con una cantidad masiva de stands, para todos los gustos, como puestos religiosos, de mangas, de libros clásicos, de libros infantiles y hasta de arte. Hubo un stand que llamó mi atención, que era de arte: tenía libros de moda y de arte clásico. Eran libros de puras imágenes, pero a veces una imagen dice más que mil palabras. Mis favoritos fueron todos los de moda de lujo, de marcas como Chanel, Dior, Versace y muchos más; quería llevarme todos a mi casa. Esa sección de la feria me voló la cabeza gracias a la cantidad de colores que había; era un stand muy pequeño, pero con poca gente y libros hasta en las paredes. Eso es arte: colores en todos lados.
Pero, como dije anteriormente, los libros serán la principal atracción, pero no la única que podrás encontrar en la feria del libro. Lo que busca es mantener viva la llama de la cultura; es por eso que está lleno de actividades recreativas con este objetivo. Las que más me llamaron la atención fueron dos. Por un lado, una réplica de las casitas del barrio de La Boca. Me impresionó lo bien hecha que estaba; era como viajar en el pasado a los conventillos. Se podía notar que cada detalle está pensado: había fotos antiguas como de familiares, decoraciones de aquella época, y por supuesto lo que caracteriza a este barrio son los colores de la casa. Por el otro lado, en el sector El Aleph, se podrán topar con una pared repleta de post-its, con distintas frases escritas por los que visitan la feria, para que cada uno deje su granito de arena, ya sean deseos, pensamientos, frases de libros o simplemente lo que quieras expresar.
También quiero destacar los stands ambientados para niños. Hay actividades recreativas como juegos y obras de teatro, y también hay stands de libros infantiles pensados especialmente para ellos. El stand que más llamó mi atención fue el de una juguetería y librería, que estaba ambientada como si fuera un circo. Había una carpa y estaba llena de banderines y colores, representando con perfección cómo deben ser las infancias: alegres.
Una frase que me llamó la atención de la feria fue un pequeño poema que me regalaron mientras caminaba por los pasillos. El poema decía: “También existen los días sin poesía, es cierto, son días olvidables”. Este poema me hizo pensar en cómo la sociedad de hoy en día se está olvidando de lo importante que es el arte, la cultura, la escritura, y cómo nos lo quieren arrebatar. Qué sería del mundo sin el arte; tal como dice el poema, sería un mundo olvidable.
Es muy lindo ver a las distintas personas por los pasillos. Son personas con distintos gustos, pero todos están allí por la misma razón, el amor hacia la lectura, ya sean libros policiales, románticos, ensayos, de arte, infantiles o de los que más te guste, todos se encontraban allí recordando lo importante que es la literatura en la vida del ser humano, por que en un mundo cada vez más acelerado detener a leer sigue siendo una forma de resistir.
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